“ Déjame hacerlo por mí mismo ”

El ambiente

Casa de Niños (de 3 a 5 años)   busca dar  forma y estructura a las impresiones y vivencias que absorbieron durante el período anterior. En esta etapa del desarrollo,  el cerebro trabaja de manera importante para interiorizar experiencias, conocimientos y sensaciones que les permitan a los niños perfeccionar  las habilidades y destrezas que ya  han desarrollado.

Durante este período, el desarrollo  es moldeado por la capacidad especial que tienen el niño para aprender y absorber gran cantidad de información, una capacidad descrita por María Montessori como la mente absorbente. En esta etapa, el aprendizaje todavía se realiza a través de la mente absorbente, pero de una manera distinta: mientras que hasta los tres años, María Montessori considera que los niños son “creadores inconscientes”, entre los tres y los seis años se convierten en “trabajadores conscientes”. Los niños de esta edad experimentan etapas en las que demuestran mayor sensibilidad o interés hacia ciertos aspectos de su ambiente, estos períodos sensitivos, son una ventana de oportunidad en la cual ese interés y la actividad espontánea los capacitan para adquirir el conocimiento y la habilidad con facilidad y alegría. Basándose en la observación, los adultos aprovechan estos períodos como oportunidades para ofrecer lecciones y actividades que refinan su movimiento, percepción sensorial, lenguaje, desarrollo social y desarrollo de la mente matemática.

Cómo se trabaja en el ambiente


La Casa de los Niños está diseñada de manera similar al hogar, es acogedora, agradable y ordenada para que el niño la perciba como una “mini comunidad” en donde aprenden habilidades que pueden aplicar en casa y en la sociedad. La cooperación se fomenta en lugar de la competencia.

El ambiente provee a los  niños de estructura, les permite orientarse tanto en el ambiente físico como en el grupo multi-grado. Hay un énfasis en el desarrollo de la independencia, la cooperación y la  vida práctica  donde los niños   ejercitan  la motricidad fina,  la coordinación del movimiento y sobre todo la capacidad de tomar decisiones frente a situaciones de la vida cotidiana.  El ambiente preparado  Montessori, está diseñado  con materiales específicos para  cada área de desarrollo donde el objetivo principal es fortalecer la capacidad de  concentración  de los niños  así como el refinamiento de los sentidos junto con la exploración y el descubrimiento.

Las presentaciones se imparten comúnmente de manera individual, por la Guía Montessori.  Una vez que las presentaciones han sido dadas se le da la libertad al niño de elegir el trabajo que desea realizar. Los niños aprenden a ser responsables de sus decisiones y asumen las consecuencias que conllevan las mismas. 

El ambiente está organizado en cuatro áreas principales: vida práctica, sensorial , lenguaje y matemáticas.


Matemáticas

Los materiales manipulativos Montessori  ayudan a los  niños a aprender y entender conceptos matemáticos al trabajar con materiales concretos que les conducen intuitivamente hacia conceptos abstractos. Les ofrecen impresiones sensoriales de los números, y sientan las bases para la aritmética y la geometría.

Lenguaje

En esta etapa enriquecen el lenguaje ya adquirido y  aprenden a escribir partiendo de los sentidos  y, como una consecuencia natural de esto, aprenden a leer.

Vida Práctica

​Actividades dirigidas al cuidado de sí mismos, de los demás y del ambiente físico. Incluyen tareas cotidianas que les son familiares a los niños y potencian su autonomía, coordinación e independencia.

Sensorial

Los niños de esta edad aprenden a través de sus sentidos. Cada uno de los materiales sensoriales aísla una cualidad particular: olor, tamaño, peso, textura, sabor, color, etc. Estos materiales les permiten encontrar orden y sentido en el mundo, elevan su capacidad de percepción, favorecen la observación y un sentido de admiración por todo lo que les rodea.

Como una extensión de las actividades de lenguaje, aprenden geografía, historia, arte y música. Estas áreas les ayudan a conocer el entorno que les rodea y a despertar la conciencia del lugar que ocupan en el mundo; les lleva a sentir respeto y amor por su ambiente, y crea un sentido de solidaridad con toda la familia humana y su hábitat.

Características al finalizar esta etapa: 


 Al terminar esta etapa, los niños  son capaces de  resolver situaciones cotidianas con iniciativa  y confianza; aprendieron  que las tareas tienen principio y fin, lo que se refleja en el desarrollo de la voluntad junto con la  autodisciplina y  la capacidad de concentración.  Por último, los niños egresan de su “ mini-comunidad” sabiendo  que sus actos influyen en   el entorno y siempre son importantes, de esta manera, el sentido de responsabilidad y respeto es también consolidado durante su pasaje por Casa de Niños.

“El período más importante de la vida no es el de los estudios universitarios, sino el primero: desde el nacimiento hasta los seis años” 


María Montessori